Efrén Miranda y María Tamariz: visión emprendedora y empresa familiar con propósito
Compromiso Iberaval reúne a dos referentes del tejido empresarial para analizar los desafíos del emprendimiento y el papel clave de las empresas familiares en la economía de Castilla y León
El emprendedor y mentor Efrén Miranda, y la empresaria María Tamariz Sáenz, CEO de Sáenz Suministros Industriales nos dan su punto de vista, en un nuevo episodio de Compromiso Iberaval sobre los retos que afrontan pymes y autónomos en la actualidad. Con enfoques distintos pero complementarios, ambos comparten un hilo conductor: una visión honesta, rigurosa y con propósito de cómo debe avanzar el tejido empresarial español.
El podcast transita por las claves del emprendimiento, el papel de la financiación, la digitalización, la empresa familiar, el liderazgo femenino o la necesidad de conectar empresa y formación. Lo hace desde la experiencia real, con nombres propios, y con la voluntad de aportar herramientas y reflexiones útiles tanto para quienes están empezando como para quienes llevan décadas al frente de sus negocios.
MÁS APOYOS QUE NUNCA
Efrén Miranda lleva más de 20 años vinculado al mundo del emprendimiento. Hoy preside el Club del Emprendimiento, la mayor comunidad de pymes, autónomos y microempresas de España, con más de 120.000 miembros registrados y 200.000 seguidores en redes. Su lectura del momento actual es clara: «Nunca ha habido tantos recursos, ni tanta formación gratuita, ni tantas vías de financiación como ahora. Pero sigue existiendo una enorme distancia entre lo que se ofrece y lo que el emprendedor conoce».
Ese desconocimiento, advierte, es uno de los grandes cuellos de botella que impiden consolidar más empresas. Desde su experiencia -que incluye el paso por la banca, la administración pública y el emprendimiento propio- recuerda cómo hace dos décadas denegaba préstamos a quienes solo tenían una idea. «Entonces no se analizaban proyectos emprendedores de forma específica, ahora eso ha mejorado», matiza. Pero no lo suficiente.
Por eso, desde el Club que dirige actúan como facilitadores, conectando a emprendedores con entidades como Iberaval, plataformas de inversión o redes de mentores. También desarrollan herramientas prácticas como la nueva plataforma digital que lanzarán en las próximas semanas: una red social profesional con asesoramiento 24/7, humanos digitales basados en IA, formación continua y acceso directo a recursos financieros.
EMPRENDER CON RAÍCES
Si Miranda representa la figura del impulsor que crea comunidad, María Tamariz simboliza la continuidad con visión renovada. Desde 2018 es CEO de Sáenz Suministros Industriales, una empresa con sede en Valladolid que nació en 1947 de la mano de su abuelo y que hoy emplea a 18 personas. Su historia está marcada por la progresiva profesionalización, pero también por un profundo respeto a los valores fundacionales: esfuerzo, trabajo bien hecho y compromiso con las personas.
«Aquí no se trabaja solo para facturar. Se trabaja para perdurar», resume Tamariz. Lo demostró durante la pandemia, cuando la compañía decidió no aplicar ERTEs y seguir prestando servicio a sus clientes industriales y agrícolas. Una decisión difícil, pero coherente con su forma de entender el negocio. «Cada trabajador implica una familia detrás. Esa es nuestra responsabilidad», subraya.
Bajo su liderazgo, Sáenz ha reordenado su actividad en cuatro ejes estratégicos: industria, agrícola y obra pública, servicios y formación. Ha reformulado su identidad corporativa, abierto nuevas instalaciones y apostado por la digitalización. Todo, sin perder de vista el alma de la empresa familiar. «Lo importante es no traicionar los valores. Ni siquiera cuando hay oportunidades de negocio que podrían ponerlos en riesgo», afirma con convicción.
MUJERES QUE LIDERAN DESDE LA ACCIÓN
El episodio del podcast también aborda el papel del liderazgo femenino desde una óptica despojada de lugares comunes. Tamariz, que forma parte de la Junta Directiva de Empresa Familiar de Castilla y León, evita el discurso victimista y pone el foco en la capacidad: «No se trata de cuotas, sino de talento y compromiso. En mi empresa, cerca del 40 por ciento del equipo son mujeres. Y están en logística, mandos intermedios y toma de decisiones».
La clave, explica, es abrir espacios y asumir que las mujeres tienen mucho que aportar en todos los niveles de gestión. No porque lo diga una ley, sino porque lo avala su desempeño. «Las mujeres llevamos siglos gestionando muchas cosas a la vez. Quizá ahora toca aplicar eso con más visibilidad y confianza en el mundo empresarial», afirma.
Una confianza que, como relata con orgullo, le viene de casa. Su madre, con 94 años, sigue preguntando por la contabilidad y los balances de la empresa. «No hay quien la quite del consejo», asegura, con un poso de admiración en su voz. Pero, también, con el convencimiento de que esa pasión intergeneracional por el proyecto familiar es lo que ha hecho de Sáenz una empresa sólida y respetada.
FORMACIÓN, FINANCIACIÓN Y FOCO
Tanto Miranda como Tamariz coinciden en una premisa clave: sin formación, no hay progreso. En el caso del Club del Emprendimiento, han colaborado en la capacitación de más de 13.000 jóvenes en etapas tempranas y promueven una red nacional de profesores de emprendimiento. «Ahora hay más conciencia, incluso se enseña en la escuela. Pero hace veinte años, ni estudiando Económicas te hablaban de emprender», lamenta Efrén.
María, por su parte, ha convertido la formación en uno de los ejes de su estrategia. La sala polivalente de su nueva nave no solo sirve para reuniones: también es un aula interna para formar e informar. Tanto al equipo como a los clientes. «El aprendizaje no se detiene nunca. Hay que seguir formándose si queremos dar valor», afirma.
En cuanto a la financiación, Miranda insiste en que uno de los grandes errores de los nuevos emprendedores es no saber qué tipo de apoyo necesitan. Por eso valora especialmente el trabajo de entidades como Iberaval, que facilitan ese acceso. «Muchos no conocen estas herramientas. Nuestra labor es ayudarles a encontrarlas, entenderlas y usarlas bien».
EMPRESA FAMILIAR Y EMPRENDIMIENTO
Ambos protagonistas aportan visiones complementarias de un mismo fenómeno: cómo generar valor económico desde modelos humanos, sostenibles y estratégicos. En el caso de Miranda, el foco está en el crecimiento de un ecosistema emprendedor que necesita menos trabas, más cultura emprendedora y una regulación más acorde con la realidad del mercado. En el de Tamariz, el reto pasa por preservar el legado familiar adaptándolo a nuevos contextos.
La CEO de Sáenz recuerda que la empresa familiar representa buena parte del PIB regional. Y que, en muchos casos, trabajar en una empresa familiar -aunque no lleves el apellido- es una garantía de estabilidad, aprendizaje y compromiso a largo plazo. También defiende que el tamaño no es un problema, si existe propósito. «No todas las empresas tienen que crecer exponencialmente. Lo importante es saber qué haces, para quién y con qué valores».
Desde su lugar, Miranda comparte esa idea: «No se trata sólo de montar una startup. Se trata de crear algo que sirva a otros, que tenga sentido y que puedas sostener». Ambos coinciden en que, pese a las dificultades estructurales -burocracia, mercado laboral, normativa-, el momento actual es propicio para emprender. Siempre que haya foco, conocimiento y acompañamiento.
COMPROMISO CON QUIENES CONSTRUYEN
El podcast de Iberaval, en este episodio, ofrece mucho más que una conversación: traza un mapa del presente del tejido empresarial, con dos voces que conocen bien sus fortalezas y debilidades. Miranda, como dinamizador del ecosistema emprendedor. Tamariz, como gestora de una empresa familiar con casi ocho décadas de historia. Ambos defienden, con diferentes acentos, una misma convicción: la empresa no es solo una unidad económica, es también un instrumento de transformación.
Y ahí, precisamente, radica el sentido de este espacio promovido por Iberaval: dar voz a quienes construyen futuro desde lo concreto, lo posible y lo compartido.
