Iberaval: 40 AÑOS AL SERVICIO DE LA PYME

6 de noviembre de 1981. Esa es la fecha a la que hemos de remontarnos para iniciar este relato, storytelling que dicen los modernos.

Por aquel entonces ni siquiera existía internet, ni los teléfonos móviles -el primero se comercializa en 1984-. España no había ganado ningún mundial de fútbol -de hecho, ni siquiera se había disputado el que comandó Naranjito, un año más tarde-… Ni siquiera Castilla y León, epicentro de esta historia de éxito que hoy tiene por nombre Iberaval, se había constituido aún como autonomía.

El movimiento asociativo en aquellos primeros compases de los 80 era intenso y, de hecho, gracias a él surgen cinco sociedades de garantía provinciales que, en apenas cuatro años quedarían integradas en dos, Soteca y Sogacal, que en 1997 se fusionarían para formar Iberaval tal cual hoy la conocemos.

Primera junta directiva de Pymev, en el castillo de Fuensaldaña

LOS INICIOS DEL MOVIMIENTO DE GARANTÍAS EN CASTILLA Y LEÓN

En un primer momento se crea Pymev, la sociedad de Valladolid, bajo la presidencia de Vicente Garrido Capa, en un acto de constitución que tiene lugar el 6 de noviembre de 1981 en la Cámara de Comercio e Industria de esa ciudad, y se determina que estará emplazada inicialmente en la sede de la Confederación Vallisoletana de Empresarios (CVE), pero que luego se mudó a la calle Gamazo, después a Claudio Moyano y, definitivamente, ya como Iberaval, a la calle Estación de la capital del Pisuerga.

Tras Pymev -posteriormente llamada Centraval-, vendría poco después, Sogarle, en León, y ya en 1982 Sogarbu, en Burgos, incorporando ésta al empresariado de esa provincia, pero también de Palencia y Soria. Esta SGR, se denominaría más tarde Soganorca (del Norte de Castilla).

En Zamora, se constituye Sogreza, también en ese año, mientras que en 1983 surge la Sociedad de Garantía Recíproca de Salamanca. Ambas se unirán a Centraval, el 6 de noviembre de 1984, y la resultante pasaría a llamarse Soteca (Sociedad Técnica de Avales).

Un año más tarde, también se integran Sogarle y Soganorca, en lo que se denominó Sogacal (Sociedad de Garantía Recíproca Castellano y Leonesa).

LA MARCA IBERAVAL

De manera que una abarcaba el centro y sur de la autonomía y la otra, el norte. Esa distribución perduró durante más de una década, hasta que se produjo la unión, bajo la presidencia del zamorano Eloy Becedas, y con la implantación de unas siglas que más de tres décadas después, perduran: Iberaval. Una unión constitutiva que se firma el 15 de septiembre de 1997.

Es entonces cuando surgen importantes iniciativas como la Escuela Financiera, el primer Plan de Marketing y Promoción de la sociedad de garantía, o un Congreso Internacional sobre Recursos para la Financiación de la Pyme, que sería el germen de la hoy consolidada Red Iberoamericana de Garantías (REGAR), en la que tiene un papel relevante y activo Iberaval.

De hecho, la sociedad de garantía albergó en 2014 el Foro Iberoamericano de Sistemas de Garantía que reunió a cientos de personas, tanto en Valladolid, como en Madrid y Logroño.

Foro Iberoamericano 2014

el papel de los socios

Sociedades de garantía como Iberaval se componen de dos tipos de socios, protectores -institucionales- y partícipes -los propios empresarios-. Pues bien, ambos han jugado un papel fundamental a lo largo del tiempo para su constante crecimiento. Pero sí resultaron claves, en aquellos inicios, los compromisos adquiridos por el Gobierno central, a partir del IMPI (Instituto de la Mediana y Pequeña Empresa Industrial), o la Dirección General de Política Financiera de la Junta de Castilla y León.

De hecho, el Gobierno castellano y leonés, a partir de su Instituto para la Competitividad Empresarial (ICE), anteriormente denominado Agencia de Desarrollo Económico (ADE), ha sido clave en el impulso de líneas bonificadas para financiar miles y miles de proyectos, así como para respaldar la acción de asesoramiento, respaldo y acompañamiento que ha jugado la sociedad de garantía en estas últimas décadas.

El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, junto al presidente de Iberaval, César Pontvianne

LA EXPANSIÓN

Cuarenta años -sin caer en el tópico que compara todo con el tango de Gardel- dan para mucho. Muchísimo. Hoy Iberaval está presente en Castilla y León, pero también es la sociedad de garantía de La Rioja, y tiene una fuerte implantación en la Comunidad de Madrid y Galicia, a partir de tres y una oficina, respectivamente. De igual manera, atiende operaciones en el resto de España, algo que los socios valoran de manera especial.

El aterrizaje en la comunidad autónoma de Madrid tuvo lugar en julio de 1999, cuando se abre una oficina en el Edificio España de la Gran Vía. Años más tarde, en 2015, tras la fusión en la que Iberaval absorbe a la SGR del transporte y la pesca, Transaval, dicha sede se traslada a lo que era el cuartel general de la absorbida, en la calle Pensamiento, 27, muy cerca del Paseo de la Castellana. A continuación, se daría apertura a la oficina de Madrid Sur, en la localidad de Fuenlabrada, y ya en 2018, a la de Madrid Norte, el Alcobendas.

En 2020 se cerraron sendos acuerdos de colaboración -los primeros en territorio madrileño- con la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital, con el objetivo de aportar soluciones a las empresas, dada la incidencia de la crisis derivada del COVID-19.

CRECIMIENTO IMPARABLE EN LA RIOJA

En La Rioja, Iberaval abre sus puertas con el cambio de siglo, concretamente en el año 2000, tras el acuerdo que une a la comunidad autónoma de Castilla y León con la riojana en un convenio de colaboración que abarca ámbitos como el sanitario, el educativo y, por supuesto, el financiero. En 2018 se inaugura oficina en la avenida Pérez Galdós de Logroño.

En este caso también, el trabajo desarrollado por el Gobierno de La Rioja, a partir de su Agencia de Desarrollo (ADER), en particular en ese apartado de la recomendación de Iberaval como aliado clave, ha resultado vital para el crecimiento imparable de la sociedad de garantía en esta comunidad autónoma.

Por último, aunque no menos importante, la implantación de la sociedad de garantía en Vigo tiene como origen también el capítulo derivado de la absorción de Transaval. Tendrá lugar en el año 2015, y posteriormente, se establece la sede de la sociedad en Galicia en la comercial Calle Colón de la capital financiera del sur gallego.

Pedro Pisonero, junto a Concha Andreu y Fernando San José

AL SERVICIO DE 32.000 PYMES

Socios, por cierto, que son los pilares sobre los que se sustenta la actividad de una sociedad de garantía que llegó a ser la más activa en 2018 y 2019, y que acumula cerca de 32.000 empresas con las que va de la mano en el camino hacia la financiación.

Pero Iberaval tiene mucho más brillo que su rompedora nueva imagen, estrenada con motivo de estos 40 años de acompañamiento a pymes, autónomos y emprendedores. Es también la historia de un éxito que se sustenta en profesionalidad, esfuerzo, rigor financiero y un empeño: ser útiles para quienes nos necesitan, siempre y cuando planteen un proyecto viable.

Hoy la plantilla de Iberaval, integrada por más de 80 profesionales, presta servicio a miles de pymes cada año, con vistas a facilitar el futuro de numerosísimos proyectos viables.

Y persigue cada día cumplir con los valores que atesora y lleva a gala la compañía que preside el salmantino César Pontvianne y que dirige el vallisoletano Pedro Pisonero. Esos valores son: confiabilidad, integridad, compromiso, orgullo de pertenencia, responsabilidad social, respeto por las personas, prudencia en la gestión y cultura y adaptación al entorno tecnológico.

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