A la hora de buscar un modelo de financiación para nuestra start-up, pueden surgirnos muchas dudas

Tanto la oferta como la demanda son tan variables como el tipo de empresa que pretendas montar

Hoy hablaremos de quién financia a las start-up

¿Qué es lo que mi empresa necesita? ¿Me conviene entrar en un proceso de aceleración? ¿Es preferible la financiación propia?

Son muchas las preguntas que debemos hacernos antes de tomar una decisión. Este primer paso puede marcar el futuro de tu carrera como emprendedor.

Antes de nada y como regla fundamental, lo más relevante es crear un Plan de Negocio. Tú Business Plan no es sólo tu carta de presentación, es la demostración de la viabilidad de tu empresa ¿Quién va a invertir en una empresa que no demuestre ser solvente? Está claro que nadie puede predecir el futuro, pero tu Plan de Negocio es la pieza clave para que confíen en ti y en tu proyecto.

Trabajando en una start-up

Ya tengo mi plan de negocio, y ahora ¿qué?

Una vez lo tengas claro, debes pasar a la siguiente fase, el modelo de financiación que más se adapte a tus necesidades. Hay muchos modelos diferentes, y dependiendo de la naturaleza de tu producto o servicio, te convendrá más uno u otro.

Inversión propia

Muchos emprendedores eligen la inversión propia para empezar a dar forma a su empresa.

Al principio es muy importante que el emprendedor entienda que el primero que tiene que poner el dinero es él. Antes de salir a buscar cualquier tipo de financiación externa, es fundamental que el propio fundador de la startup apueste por su iniciativa y demuestre que cree ciegamente en que tendrá éxito. No hay mejor prueba para los futuros inversores que ver que el emprendedor ha destinado sus propios recursos en el nuevo proyecto.

Entidades públicas

Tanto dentro de las propias comunidades autónomas como a nivel nacional, hay diversos organismos públicos o participados que ofrecen financiación a proyectos emprendedores.

Start-up

Es nuestro caso, siendo una entidad privada, tenemos el privilegio de contar con el apoyo y la participación de gobiernos regionales tan relevantes como la Junta de Castilla y León, el Gobierno de La Rioja o la Comunidad de Madrid.

Somos y hacemos

Iberaval acumula una trayectoria superior a los 35 años. Más de 30.000 socios nos avalan. Ellos, nuestros socios, nos han convertido en la Sociedad de Garantía líder en España.

Tanto por trayectoria, como por profesionalidad y eficacia, levantamos la mano.

Si tu proyecto es viable, tu aliado, sin lugar a dudas, es Iberaval.

Incubadoras y aceleradoras

Existen otras alternativas, y como tal, te las mostramos: una vez se consigue poner en marcha el proyecto, se puede buscar el siguiente paso: las aceleradoras o incubadoras que se encargan de hacer crecer a la startup de forma rápida y organizada. Además, suelen poner en contacto a las empresas con los inversores.

Crowdfunding

Es un hecho. A día de hoy el crowdfunding se ha convertido en una opción de financiación real para las empresas. Se trata de conseguir dinero a través de varios mecenas aportando microinversiones al proyecto a cambio de productos o servicios.

Inversores

Aunque no te lo creas, el número de inversores sigue creciendo en nuestro país, y cada vez más emprendedores optan por esta vía. Es el método tradicional y uno de los que más se utilizan.

Ideas en progreso. Start-ups

Ahora bien, ¿qué tipos de inversores podemos encontrar? Según su relación con el riesgo podemos clasificarlos en inversores conservadores, moderados o agresivos.

El camino es largo. Trabájatelo.

Capital riesgo

Por definición, el capital riesgo son aportaciones de capital para startups que se encuentran en las primeras fases de su actividad. Los fondos de venture capital pueden ser muy diversos y estar especializados en diferentes sectores.

Entre los más comunes se encuentran los inversores institucionales, las corporaciones y los  particulares con un gran capital. Todos ellos invertirán en tu startup a pesar de los peligros que supone en una fase temprana pensando más en los potenciales beneficios que en los propios riesgos.

Cree en ti

Es fácil decirlo… Lo sabemos. Corren tiempos difíciles, pero ante todo tú debes de ser tu máximo valedor. Por eso, si quieres lanzar tu start-up, se constante. Haz tu start-up. Lucha por ella. Lánzala.

Cree en tu proyecto. Estudia, analiza, valora…

La vida sigue, las empresas también.

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