El COVID-19 ha reducido las exportaciones en 2020. Sólo en febrero,  50.000 millones de dólares

 

Hablaremos de las exportaciones en 2020. Y no lo haremos, no, porque pretendamos ser agoreros… pero es que la realidad nos golpea. Reconocer el problema forma parte indispensable de su solución.

En el blog de esa semana queremos tratar sobre un problema que va de lo global a lo particular. Que incide en las grandes economías mundiales, las que están en vías de desarrollo y, sobre todo, en las más necesitadas. En las grandes multinacionales y los negocios locales. Nos afecta a todos y a cada uno.

Factores

La duración y la profundidad de la crisis económica provocada por la pandemia del COVID-19 dependerán de tres factores: la velocidad de la propagación del virus y a cuántas personas afecte, cuánto tiempo pase antes de que se encuentre una vacuna y si las medidas de los gobiernos logran realmente mitigar el daño.

No cabe discusión: la restricción de movimientos de personas y bienes, la disminución de exportaciones en 2020, así como la caída de la demanda está provocando unos efectos en cadena a nivel mundial tanto en la industria como en el sector servicios.

En este sentido, las exportaciones no dependen solo de la capacidad productiva sino también (obviamente) de la demanda exterior.

Exportaciones en 2020 Coronavirus

Nos estamos enfrentando a un fenómeno que, por su carácter imprevisible, supone un shock para la economía mundial.

El caso español

Pocos fenómenos económicos han llamado tanto la atención en los últimos años como el crecimiento del sector exterior español.

Debemos ser claros: la pandemia terminará con 10 años de extraordinaria bonanza para las exportaciones, que le ha servido a España para situarse en los primeros puestos europeos en este capítulo.

Ahora bien. La conclusión debe, o debería ser otra.

El mundo en general y España en particular ha salido de situaciones mucho más complicadas que las actuales.

Exportaciones mundiales

Esfuerzo y coordinación

La economía mundial se encontraba ya debilitada y era vulnerable antes del coronavirus. Con el fin de que este shock no lleve aparejada una recesión, donde sabemos que sufrirán especialmente los más débiles, las soluciones no deben ser individuales. Las respuestas, en momentos de crisis, deben ser consensuadas y coordinadas.

Ni miedo ni desconfianza, sino reconocimiento.

Todos compartimos un mundo en el que las relaciones de dependencia entre los países son mucho más profundas de lo que pensamos. Es necesario hacer un esfuerzo conjunto para facilitar la vuelta, lo antes posible, a la normalidad. A las exportaciones en 2020.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies