
El emprendimiento riojano repunta, pero necesita financiación y mayor dimensión para crecer
El emprendimiento en La Rioja alcanza el 4,4 %. Iberaval colabora con el Informe GEM 2025-2026 y Pedro Pisonero modera el debate sobre financiación.
La actividad emprendedora en La Rioja ha alcanzado su mejor registro de la última década, aunque continúa por debajo de la media española y afronta importantes retos para generar empleo, ganar dimensión y acceder a financiación. Así lo recoge el Informe GEM La Rioja 2025-2026, presentado este viernes, 6 de noviembre, en Logroño, en una jornada que ha contado con la participación del director general de Iberaval, Pedro Pisonero, como moderador de una mesa redonda sobre cultura emprendedora, inversión y crecimiento empresarial. La sociedad de garantía figura, además, entre las entidades colaboradoras de este estudio, que cumple diez años analizando la evolución del emprendimiento en la comunidad.
El informe sitúa la tasa de actividad emprendedora inicial (TEA) en el 4,4 % de la población adulta, frente al 3,3 % del año anterior, su valor más elevado desde 2016, aunque todavía lejos del 7,8 % nacional. También mejora la intención de emprender, que alcanza el 8,2 %, frente al 4,9 % de 2024. Sin embargo, el reducido tamaño de las nuevas iniciativas y las dificultades para movilizar recursos financieros siguen condicionando su capacidad de crecimiento.
La presentación, organizada por la Asociación Observatorio del Emprendimiento de La Rioja y la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), ha reunido en el Rectorado de esta institución a representantes de los ámbitos institucional, académico, financiero y empresarial para analizar las oportunidades y las debilidades del ecosistema regional.
La financiación gana importancia
Uno de los resultados más significativos del estudio es el incremento del capital necesario para poner en marcha un negocio. La inversión inicial mediana se ha duplicado en un año, al pasar de 15.000 a 30.000 euros, una cantidad que triplica los 10.000 euros registrados en el conjunto de España.
El 62,8 por ciento de las iniciativas necesita inversión para comenzar su actividad. Aunque los ahorros personales continúan siendo la principal fuente de recursos, con un peso del 44,3 por ciento, la financiación bancaria ha ganado protagonismo hasta alcanzar el 28,8 por ciento, más del doble que en 2024. Estos resultados refuerzan la importancia de disponer de instrumentos financieros adecuados para facilitar tanto la creación como el desarrollo de nuevos proyectos empresariales.
A esta necesidad se añade el desafío de la dimensión empresarial. El 79 por ciento de las iniciativas emprendedoras en fase inicial no cuenta con empleados, frente al 56 por ciento del ejercicio anterior, y el 68 por ciento no prevé contratar trabajadores durante los próximos cinco años. Por el contrario, se observan avances en internacionalización, puesto que una de cada cuatro iniciativas obtiene ya parte de sus ingresos en mercados extranjeros.
Durante la presentación de los resultados, Juan Manuel Domínguez, coordinador técnico de GEM Rioja, ha destacado que doce de los trece aspectos evaluados sobre el entorno emprendedor han mejorado. El Índice de Contexto de Emprendimiento Nacional (NECI) alcanza los 5,3 puntos, por encima de España (4,4) y de la Unión Europea (4,7), gracias, entre otros factores, a las infraestructuras, los programas públicos de apoyo y las condiciones de acceso a la financiación.
Cultura empresarial, inversión y acompañamiento, a debate
Precisamente, la necesidad de mejorar las condiciones para emprender y favorecer el crecimiento de los negocios ha centrado la mesa redonda moderada por Pedro Pisonero, director general de Iberaval, en la que han participado Ana Fernández Laviada, directora del Observatorio del Emprendimiento de España; José María Torrego, fundador de El Referente; Javier Larrañaga, director de CaixaBank DayOne, y Víctor de Pablo, responsable de Desarrollo de Inversiones Riojanas.
Pisonero ha planteado una reflexión sobre la evolución de la percepción social del empresario, que ha mejorado respecto a la existente hace tres décadas, y ha invitado a los participantes a analizar, desde sus respectivas experiencias, las barreras culturales, económicas y financieras que dificultan el emprendimiento.
Ana Fernández Laviada ha advertido de que España todavía necesita fortalecer su cultura emprendedora, especialmente entre las nuevas generaciones. La búsqueda de seguridad laboral, el temor al fracaso y las dificultades burocráticas constituyen, a su juicio, algunos de los principales obstáculos para convertir las ideas empresariales en negocios.
Esta percepción encuentra respaldo en los datos nacionales del proyecto GEM. Según la encuesta realizada a 30.879 personas en 2025, el 55 por ciento de quienes no emprenden manifiesta miedo al fracaso, frente al 43 % de quienes ya desarrollan una actividad empresarial. Además, mientras que el 83 por ciento de los emprendedores considera disponer de las capacidades necesarias para iniciar un negocio, este porcentaje desciende al 49 por ciento entre quienes no emprenden.
José María Torrego ha defendido la necesidad de fomentar la educación emprendedora desde los colegios, reducir la penalización social del fracaso y reforzar las conexiones entre los proyectos innovadores y los inversores. También ha aportado datos sobre el ecosistema tecnológico español, en el que El Referente ha identificado 10.750 empresas de base tecnológica innovadora, con un impacto económico superior a los 21.177 millones de euros.
Por su parte, Javier Larrañaga ha incidido en la reducida disposición de las empresas riojanas a buscar financiación pública y privada, una circunstancia que limita tanto su nacimiento como sus posibilidades de expansión. En este sentido, ha defendido que las entidades financieras, las sociedades de garantía recíproca y las administraciones deben adaptar sus mecanismos de apoyo a empresas cuyo potencial depende de sus expectativas de futuro, especialmente en el ámbito tecnológico.
Empresas y oportunidades
Víctor de Pablo ha puesto el acento en la necesidad de atraer capital privado y acercar a las empresas las oportunidades de inversión existentes para acompañar sus planes de crecimiento. En el encuentro también se ha destacado el papel de la investigación, la transferencia de conocimiento y el acompañamiento empresarial desde el ámbito universitario.
La jornada ha contado asimismo con la intervención de Belinda León, consejera de Economía, Innovación, Empresa y Trabajo Autónomo del Gobierno de La Rioja, quien ha destacado la evolución positiva de la innovación y la internacionalización, así como la importancia de las políticas públicas de apoyo al emprendimiento, entre ellas el Plan Emprende Rioja.
Durante el encuentro, Ana Fernández Laviada ha entregado un reconocimiento a Luis Ruano, presidente de la Asociación Observatorio del Emprendimiento de La Rioja, por los diez años de trayectoria del Informe GEM en La Rioja.
La participación de Iberaval como entidad colaboradora de esta décima edición se enmarca en su compromiso con el fortalecimiento del tejido empresarial y la mejora del acceso a financiación de autónomos y pymes. El estudio, patrocinado por la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja (ADER) y UNIR, identifica un escenario de recuperación del emprendimiento, pero también señala la necesidad de convertir ese mayor dinamismo en proyectos empresariales capaces de consolidarse, aumentar su dimensión y generar empleo.