La apuesta multicanal de Iberaval

El negocio bancario cambia a la velocidad de la luz, no sólo por la digitalización sectorial. A la vista está que en los últimos años la reestructuración del sector ha barrido del mapa a las cajas de ahorro. De manera que han desaparecido miles y miles de oficinas. Y, como publicaba un periódico hace ahora un año, hemos vuelto a niveles de 1982. Una circunstancia que ha dejado a muchos empleados con una prejubilación o simplemente el despido en la mano.

Pero lo cierto es que parece necesaria la adaptación a los nuevos tiempos. España frente a Europa, Europa frente a España. Nos explicamos: a pesar de que el nuestro es un país tremendamente bancarizado, no existía una concentración ajustada de entidades. O eso al menos apuntaba el regulador. Y, por tanto había demasiadas sedes. Es absolutamente evidente que para el ciudadano, para todos nosotros, resultaba mucho más cómodo acudir a la vuelta de la esquina al cajero. Pero no podía resultar, en modo alguno, rentable. Sostenible.

En cifras esto se traduce en que se ha pasado de las 46.000 sucursales abiertas en 2008 a cerca de la mitad. Así ha influido el proceso de concentración que parece no haber terminado, pero también la digitalización.

Oportunidades y amenazas

En la actualidad, algunas entidades ya alardean de que tienen más del 90 por ciento de sus clientes digitalizados. Y eso conlleva inversión, pero también ahorro de costes. Agilización de procesos y, por qué no decirlo, ahorro de personal.

Si bien, el dinero no es como la camiseta que se adquiere a golpe de clic en una gran plataforma. El negocio bancario es otra cosa. No es la compra impulsiva y mucho menos para un perfil de propietarios que siguen sin creer en la cultura online. Ahora bien, los sistemas cada vez son más sofisticados. Y las entidades destinan cantidades ingentes de dinero para procesos y seguridad.

Imagen de encriptado de ciberseguridadSe han dado pasos de gigante, y cada vez más gente (también la de mayor edad) se sube a este carro. En ocasiones, a la fuerza.

La digitalización, por tanto, plantea importantes retos al sector financiero. Un sector que ha afrontado relevantes inversiones durante los últimos años, en particular para adaptarse. Para contar con unas estructuras adecuadas y unos canales rápidos y accesibles para el usuario.

Si bien, el reto que supone la digitalización, que también es una oportunidad trae amenazas. O mejor dicho, competencia. Mucho se ha hablado en el último lustro de las denominadas fintech. Esas pequeñas compañías financieras aportan competencia y se las ha vigilado intensamente.

Los gigantes caminan a lo lejos

Pero, menos quizás se ha hablado de las bigtech. Y es tal vez ahí donde habría que centrar más el análisis del futuro negocio bancario. Grandes firmas como Google, Amazon, Apple… Por dar el nombre de las tres quizás más relevantes, trabajan hace tiempo en todo lo referido a los datos. El dorado de esta década. Si bien, plataformas como éstas o Facebook, pueden arrebatar pedazos al pastel. Sí, porque existen oportunidades en segmentos del negocio bancario, y lo saben.

Una apuesta multicanal

En ese complejo entorno, las sociedades de garantía (SGR) han sabido aprovechar el canal digital para llegar mejor a sus clientes. Es el caso de Iberaval, líder en número de socios (con más de 26.700). A partir de una estrategia multicanal ha sabido dar respuesta a las necesidades que plantean muchas operaciones de financiación.

Y es que, el acceso al crédito conlleva exigencias, pero los trámites se pueden agilizar y acortar en muchas ocasiones a partir de las herramientas digitales. A golpe de clic. A partir de nuestra oficina virtual, el usuario puede llevar a cabo una simulación antes de requerir financiación. Puede, así, abordar la tramitación de un préstamo o crédito para llevar a cabo sus proyectos empresariales.simulador financiero de Iberaval

Pero, además, puede interactuar, hacerse socio… en definitiva, completar múltiples variables de sus operaciones. Ahorrar tiempo y evitar desplazamientos.

Soluciones empresariales

Pero, junto a ello, Iberaval cuenta en su estrategia web con diferentes soluciones, adaptadas a cada tipo de empresa. Para cada tipo de empresario. De manera que hay alternativas definidas en función de si quien accede es un autónomo, un empresario, un productor pesquero o un transportista, por ejemplo. También disponemos de un apartado sobre productos bonificados.

Soluciones de financiación para pymesEs una manera sencilla de contactar con una entidad, Iberaval, que funciona con la meta de ser útil. Con el compromiso de dar la mejor respuesta posible a sus socios.

Unos socios que, además, saben que quienes deciden conocen a la perfección el riesgo empresarial. Profesionales que analizan, en primer lugar, la viabilidad de los proyectos. Y actúan en consecuencia.

Esto se traduce en que uno de los servicios que mejor se valore en el día a día de Iberaval siga siendo su asesoramiento financiero adecuado.

Con Aval Sí

En ese marco de múltiples operadores en el mercado financiero, en España las sociedades de garantía han querido reivindicarse y mostrarse como realmente son: un instrumento apropiado para miles y miles de pymes. Así, en los dos últimos años se ha desarrollado una plataforma denominada Con Aval Sí. Una iniciativa impulsada por el anterior presidente de CESGAR, a la par que presidente de Iberaval, José Rolando Álvarez, en la que se encuadran las 18 SGR de nuestro país, que ofrecen al internauta la posibilidad de lograr financiación a golpe de clic.

La unión hace la fuerza. Y con esa premisa echaba a andar en octubre del pasado ejercicio, y son ya más de 3.100 las peticiones de financiación por parte de pymes, autónomos y emprendedores de toda España en la plataforma.

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