Las ventajas de innovar en el IRPF

La inversión no es un gasto, sobre todo si se encuadra en lo que atañe a la innovación. Ahora que estamos en plena campaña de IRPF, las pymes pueden recuperar hasta un 59% del gasto que realicen en I+D+i. Sin embargo, la gran mayoría de las pymes empresas españolas, por desconocimiento, no aprovechan las deducciones fiscales existentes.

Las cifras, no engañan. La innovación continúa siendo una asignatura pendiente en España. En 2015, había menos de la mitad de las empresas que admitían desarrollar algún tipo de actividad innovadora en 2008. Y esa reducción ha venido acompañada de una disminución en este gasto superior al 30%.

Si bien es cierto que en los países de nuestro entorno son las grandes empresas las responsables de la mayor parte de la inversión en innovación, en España son las pymes las que ejecutan casi la mitad del gasto empresarial en I+D+i. En concreto, según datos de 2015, el porcentaje fue del 45,5%.

Las deducciones fiscales por I+D+i son las ayudas más potentes en el marco fiscal de la OCDE. Teniendo en cuenta las horas de personal, los prototipos, subcontrataciones, amortizaciones… La multitud de elementos que se dedican a estos proyectos, permiten recuperar entre el 12% y el 59% de los gastos de esta partida. La innovación tecnológica, entendida como pequeñas mejoras de productos o proyectos de los que ya dispone la empresa, es tratada con un 12%; y la investigación y desarrollo, con un 25%. En el caso de la I+D+i los gastos que se tengan y superen la media de los dos años anteriores serán deducidos al 42%. Un ratio que puede incrementarse en un 17%, hasta el 59%, si la entidad cuenta con personal investigador.

Al servicio también de la pyme

Se trata de herramientas muy potentes e infrautilizadas por las pymes. Las grandes empresas sí las conocen, dados los significativos beneficios que les aportan. Por ello suelen trabajar con consultoras que les generan la documentación que requiere la ley para su aplicación. Los gestores de las pymes, en cambio, no suelen disponer de los recursos internos suficientes. Ni son especialistas en las herramientas, lo que les impide tener conocimientos técnicos suficientes para beneficiarse de estas deducciones.

A grandes rasgos, los pasos para lograr deducciones fiscales por los gastos en I+D+i serían:

  • Identificar la actividad y los proyectos de la empresa (I+D ó IT), según la Ley.
  • Recopilar los gastos en personal, materiales, subcontrataciones, colaboraciones externas, fungibles y amortizaciones.
  • En el caso de haber recibido subvenciones a la I+D, éstas deben minorarse totalmente de la suma anterior de gastos.
  • En el supuesto de tener personal bonificado en la Seguridad Social, el modelo 200 exigirá datos de estos trabajadores.
  • Realizar el cálculo según actividad y naturaleza del gasto (en IT es al 12%, pero en I+D varían según el tipo de gasto entre el 25% y el 59%).
  • Hacer una memoria técnica sobre la actividad, por proyecto y por año fiscal, según lo realizado en ese ejercicio.
  • Desarrollar una memoria de trazabilidad documental que relacione cada gasto incurrido con el proyecto y el ejercicio fiscal.
  • Una vez obtenido el montante de la deducción, hay que aplicarlo en las casillas correspondientes del modelo 200 antes del 25 de julio (en caso de año fiscal natural).

Resultados

Más allá de que las deducciones fiscales por I+D+i puedan repercutir en los resultados de una pyme, el planteamiento general de cualquier negocio, además de perdurar en el tiempo, debe ser innovar y adaptarse a los cambios. Si bien es cierto que, para muchas pequeñas empresas, hacer las cosas de manera diferente, con anticipación y sabiendo adaptarse a las necesidades que marca el mercado es la verdadera aplicación de la innovación.

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