Una entidad con raíces profundas en Castilla y León

Corría el mes de noviembre de 1981, cuando lo que hoy conocemos como Iberaval, hundía sus raíces en Castilla y León. Su objetivo era diáfano: servir de instrumento para el desarrollo regional. ¿Cómo? Ayudando a la financiación de la pyme, los autónomos y los emprendedores.

Hoy, 35 años después, Iberaval SGR mantiene esos propósitos. Pero también ha ampliado sus horizontes territoriales mirando de frente también al tejido empresarial de La Rioja, Madrid y Galicia. Además, tras su fusión con Transaval, Iberaval ha reforzado su actividad en sectores tan relevantes en España como el Transporte y la Pesca.

Una historia de más de tres décadas ha otorgado a Iberaval una visión global de las peculiaridades. Y de las necesidades empresariales. Por ello, se ha convertido en referente de los pequeños y medianos empresarios y de los que pretenden serlo.

Nuestro recorrido ha discurrido paralelo al desarrollo económico y social de Castilla y León. Pero también de todo el país sembrando, a través de nuestros avales financieros, la semilla de nuevas empresas o la evolución y expansión de las ya existentes.

Las cifras hablan por sí mismas: en sus 35 años de vida, Iberaval SGR ha otorgado 173.505 avales. Y lo ha hecho por valor de 4.106 millones de euros. En este momento mantiene una financiación en vigor de 600 millones distribuidos en cerca de 12.000 operaciones de crédito. Su consecuencia más relevante: la creación o mantenimiento de cerca de 100.000 empleos –a día de hoy- en las empresas implicadas.

Desarrollo empresarial

Grandes cifras, números y porcentajes, estadística… pero, por encima de todo, atención a las personas, concretamente a sus proyectos empresariales viables, a su sustento y el de sus empleados. En Iberaval podemos sentirnos orgullosos de colaborar con el desarrollo empresarial y social del tejido empresarial desde su hilván hasta su trenzado completo. Es nuestro trabajo. Tenemos claro que el empresario que decide invertir se encuentra con una serie de trabas que, en muchas ocasiones, hacen que un ilusionante proyecto no pueda materializarse. Iberaval trata de facilitar las cosas a la pyme. Promueve su competitividad, mediante el acceso a la financiación de proyectos viables aunque, a veces, no cuenten con garantías suficientes.

No son intenciones, son hechos. En nuestro afán está sumar y seguir. Continuar prestando un servicio eficaz a las empresas y contribuir con ello al desarrollo económico y social común. A través del apoyo directo a nuestras pymes, autónomos y emprendedores como verdaderos artífices del cambio de rumbo, de la salida real de la crisis y de la construcción de un presente estable y de un futuro despejado e ilusionante.

Finalizamos con nuestro más sincero agradecimiento. Nuestros 35 años de historia están construidos con la ilusión y el esfuerzo de nuestros socios partícipes -24.200- de nuestros socios protectores –instituciones públicas y entidades financieras- y, por supuestos nuestra plantilla de técnicos. Profesionales especializados que, codo con codo, analizan y valoran los proyectos empresariales asesorándolos en todo su recorrido. Ellos son el verdadero músculo de Iberaval.

GRACIAS

www.iberaval.es

Nota: La imagen que ilustra esta entrada de nuestro blog corresponde a una de las primeras reuniones de Pymev, la sociedad de garantía originaria de Iberaval, allá por el año 1982. Foto de Cacho.

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