El futuro de las empresas

Arranca 2017 y es un hecho objetivo: Desde el punto de vista estrictamente empresarial, el balance del año que dejamos atrás ha sido positivo. Ya que las empresas y los autónomos han crecido en términos netos y la economía ha cogido velocidad de crucero. Sobre todo ayudada por la reducción en los costes de producción y la financiación más barata en ciertos tramos de actividad. Además, parece que el entorno de inversión se atisba mucho más propicio.

Por todas estas razones, el 2017 debería ser el del apuntalamiento de la recuperación entre las empresas. A pesar de ellos numerosos analistas y estudios piensan que una nueva recesión está cerca, Y pese a que el clima político sigue siendo aquí todavía bastante inestable, no existen razones para pensar en un estancamiento de las pymes.

Los últimos coletazos de 2016 nos acercaron a la tramitación de la nueva Ley de Autónomos. Una norma con importantes medidas para el desempeño de la actividad por cuenta propia como la ampliación de la tarifa plana o los cambios en el sistema de cotización y de deducciones. Son, de hecho, medidas que aún se encuentran en tramitación y sobre las que tratamos en nuestro post anterior.

Nuevas medidas

Además, en este último diciembre de 2016, el Gobierno también ha aprobado  el endurecimiento del régimen de aplazamientos de deuda para el contribuyente. Asimismo, ha sacado adelante una subida en un 8% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Una circunstancia que, sin lugar a dudas, afectará al día a día de la actividad, fiscalidad y contabilidad del autónomo.

Del mismo modo, el devenir económico dependerá en buena medida de la capacidad de financiación que tengan las empresas. Durante los años 2017 y 2018 se esperan cambios normativos para promover la financiación no bancaria. Y se harán con el objetivo de corregir algunos defectos vistos durante este año 2016 y que, en el caso de las Sociedades de Garantía -SGR-, se pusieron de manifiesto en el III Informe sobre la financiación de la pyme en España, elaborado por SGR-Cesgar.

Financiación

Pero la financiación bancaria no se queda atrás. Con los tipos de interés en mínimos históricos y una política monetaria del BCE que se extenderá, cabe pensar que la liquidez no va a ser un problema. Al menos a corto y medio plazo, y en particular entre las compañías de mayor tamaño. De hecho, el crédito a pymes ha crecido por primera vez desde que comenzara la crisis. Por eso, no hay razones para pensar que vaya a haber cambios sustanciales.

En Iberaval tenemos claro que nuestros objetivos para 2017 se pueden resumir en sumar y seguir. Contribuir a reducir las dificultades de acceso a los mercados que encuentran pymes, emprendedores y autónomos por falta de garantías. Para, de esta forma, crear las condiciones necesarias para que los emprendedores saquen adelante sus proyectos. Y, sobre todo, contribuyan a la creación de riqueza y empleo de calidad.

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