
Iberaval reivindica en Cantabria una financiación más cercana y a medida para las pymes
Sandra Martínez, directora general de Negocio de Iberaval, participa en una jornada organizada por la Cámara de Comercio de Cantabria, donde reivindica que la implantación de la SGR ofrecer mejores respuestas a cada proyecto empresarial cántabro
Sandra Martínez, directora general de Negocio de Iberaval, participa en una jornada organizada por la Cámara de Comercio de Cantabria
Defiende que la implantación de la SGR permite acercar la toma de decisiones al territorio, ampliar las alternativas financieras y ofrecer respuestas adaptadas a cada proyecto empresarial
Iberaval quiere convertir su llegada a Cantabria en un cambio tangible para las empresas de la comunidad: decisiones más próximas al territorio, acceso a un mayor abanico de entidades y líneas financieras y operaciones diseñadas con plazos y condiciones ajustados a las necesidades reales de cada pyme. Así lo puso de relieve Sandra Martínez, directora general adjunta y responsable de Negocio de Iberaval, durante su participación en la mesa redonda sobre instrumentos de financiación públicos y privados celebrada este miércoles en Santander.
Martínez intervino en la Jornada sobre Oportunidades de Financiación organizada por la Cámara de Comercio de Cantabria, un encuentro dirigido a pymes, autónomos y empresas que buscan recursos para crecer, invertir, digitalizarse o desarrollar nuevos proyectos. En la mesa participaron también representantes del Instituto de Crédito Oficial (ICO), el Instituto de Finanzas de Cantabria (ICAF), CaixaBank y responsables financieros de empresas.
La directora de Negocio explicó el papel que desempeñan las sociedades de garantía recíproca (SGR) dentro del sistema financiero y situó a Iberaval dentro del mapa nacional de este tipo de entidades.
Decidir el riesgo desde Cantabria
Uno de los principales mensajes trasladados por Sandra Martínez fue el valor de la proximidad. La implantación de Iberaval supone que el análisis de los proyectos empresariales cántabros y la toma de decisiones sobre el riesgo cuenten con conocimiento directo del territorio, de sus empresas y de su realidad económica.
Esa cercanía, destacó, constituye uno de los principales elementos diferenciales del modelo de las sociedades de garantía: analizar cada proyecto más allá de parámetros exclusivamente estandarizados y facilitar que empresas viables puedan acceder a financiación cuando necesitan reforzar sus garantías ante una entidad financiera.
La presencia de Iberaval en Cantabria se consolidó tras la integración de Sogarca, aprobada en 2025, una operación planteada precisamente para reforzar la capacidad de financiación a las pymes de la comunidad y aprovechar una estructura de mayor dimensión. La SGR abrió posteriormente su oficina en Santander, desde la que puede respaldar proyectos empresariales con financiación de hasta 2,5 millones de euros y plazos que pueden alcanzar los 15 años.
Complemento ante las entidades financieras
Martínez subrayó, en este sentido, que Iberaval actúa como «complemento» de las entidades financieras y no como sustituto de estas. El aval de la SGR permite ampliar las posibilidades para la empresa: más entidades con las que trabajar, más líneas de financiación, mayores plazos y una estructura financiera que puede adaptarse mejor a los ciclos de inversión y generación de caja de cada negocio.
La directora de Negocio defendió así avanzar hacia una «financiación a medida», frente a soluciones uniformes que no siempre responden a las particularidades de una pyme.
Sandra Martínez incidió también en la capacidad de Iberaval para ofrecer una respuesta ágil a las necesidades de las pequeñas y medianas empresas. Una rapidez que adquiere especial importancia cuando una compañía necesita financiación para atender un nuevo contrato, acometer una inversión o aprovechar una oportunidad de crecimiento que no puede quedar condicionada por procesos de decisión excesivamente prolongados.
La colaboración con las administraciones públicas forma parte igualmente de ese modelo. En mayo de este año, el ICAF e Iberaval suscribieron un acuerdo para facilitar financiación en mejores condiciones a pymes y autónomos cántabros, con un límite inicial de 1,5 millones de euros de riesgo vivo que el instituto autonómico puede mantener avalado por Iberaval.
Respuesta rápida y colaboración público-privada
Para Martínez, esa cooperación supone también responder a la confianza depositada por el Gobierno de Cantabria en Iberaval: transformar el respaldo institucional en avales y, a través de ellos, en capacidad financiera para proyectos empresariales de la comunidad.
La dimensión territorial de esa apuesta tendrá una nueva expresión este viernes, 16 de octubre, cuando Iberaval celebre en el Centro Botín de Santander un Consejo de Administración durante su primer año de presencia efectiva en Cantabria. La elección de Santander refuerza la voluntad de integrar a la comunidad en los órganos de decisión de la entidad y de mantener una relación próxima con sus instituciones y tejido empresarial.
La jornada de la Cámara de Comercio, celebrada en las Caballerizas Reales del Palacio de la Magdalena, tenía precisamente como objetivo mostrar a las empresas las distintas herramientas públicas y privadas disponibles para financiar crecimiento, innovación y digitalización.
En ese escenario, Iberaval defendió un modelo basado en combinar tamaño y cercanía: la capacidad financiera y el abanico de acuerdos de la primera SGR española, junto con una toma de decisiones próxima a la empresa. Una fórmula con la que la entidad pretende que su llegada a Cantabria se traduzca en algo concreto para sus pymes: disponer de más opciones para financiar proyectos viables y hacerlo con condiciones ajustadas a sus necesidades.