Hace unos días, concretamente el pasado 12 de mayo, hemos celebrado el Día Europeo de las Pymes. Hoy, vamos a utilizar esta efeméride como excusa, aunque innecesaria, para otorgar un merecido reconocimiento a esas pequeñas y medianas empresas que, con mucho sacrificio, han logrado convertirse en el motor de la economía: En España, 3.182.321 negocios se engloban en esta categoría, lo que supone, según el informe Retrato de las pymes, elaborado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, un 99,9 por ciento del total de las compañías de nuestro país.

No es un caso aislado. En el conjunto de Europa la situación es muy similar. El 99,8 por ciento de las empresas son pymes, es decir, tienen menos de 250 empleados. Pero, en esta lectura, hay que dar un paso más allá. La mayor parte de las pymes -tanto españolas como europeas- son microempresas.

El porcentaje que representan las pymes respecto al total de las compañías es una buena muestra de la importancia que tienen los pequeños negocios para la economía global. A veces, las Administraciones e incluso los propios consumidores olvidan el rol que juegan esas personas con ganas de emprender que un día se atreven a crear su propia empresa.

Cabe recordar  que en los «años duros» de crisis, entre 2008 y 2013, la mortandad empresarial superó con creces al número de altas de nuevas empresas. La caída de pequeños negocios durante esa etapa fue inmensa. No obstante, el esfuerzo y trabajo ímprobo de los empresarios supervivientes y de los nuevos emprendedores provocó que la tendencia cambiara de rumbo a partir de 2014. Ya en 2015, el número de pymes crecía a ritmos pre-crisis y las mayores tasas de contratación de empleados se produjeron en las empresas pequeñas y medianas. En total, 355.256 nuevos empleos según el Retrato de la pyme.

Por todo ello, sirva esta efeméride para reconocer públicamente que el sacrificio de esos incansables propietarios y trabajadores de pymes merece la pena. Es momento de reconocer el empeño del panadero del barrio, de la carnicería de la esquina o de la vecina que acaba de abrir una peluquería. Y, por supuesto, si eres tú uno de esos valientes que trabaja sin descanso para sacar adelante su propia empresa, desde esta pequeña atalaya queremos rendirte un merecido homenaje. Sois el motor real de la economía. Y eso, además de una responsabilidad, debería convertirse también en una gran satisfacción.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra Aviso Legal / política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies