Con esta incorporación, la institución contribuirá a facilitar la financiación de un millar de pymes durante los próximos cinco años.
La Cámara de Comercio de La Rioja se acaba de incorporar, en calidad de socio protector, a la base societaria de la sociedad de garantía recíproca Iberaval. Con esta iniciativa, la entidad cameral contribuirá a facilitar la financiación de un millar de pequeñas y medianas empresas riojanas durante los próximos cinco años, tal y como se anunció en el acto de presentación de la SGR en el Centro Tecnológico de La Rioja, Comunidad en la que esta entidad financiera prevé gestionar un volumen total de 15 millones de euros en avales durante el actual ejercicio 2010.
La incorporación de la institución cameral se ha producido tras la reciente autorización de su administración tutelante, la Dirección General de Trabajo, Industria y Comercio del Gobierno de La Rioja, materializándose en la suscripción de 833 participaciones sociales y en el desembolso de un 50% de su valor nominal, lo que supone una inyección inicial de 50.000 euros con los que esta institución contribuye a respaldar la incipiente actividad de Iberaval en La Rioja como facilitador del acceso a la financiación de la pyme riojana.
La incorporación de la Cámara se une a las también recientes del Gobierno de La Rioja a través de su Agencia de Desarrollo Económico, y de Cajarioja, esta última entidad, a su vez, ha creado una línea crediticia de 10 millones de euros, que llegarán a las pymes riojanas con la garantía de Iberaval.
Una oficina en Logroño
Iberaval tiene abierta una oficina en Logroño para atender las necesidades de las empresas riojanas en materia de financiación y para poner a su disposición los productos e instrumentos financieros con los que cuenta esta entidad. Dirigida por Miguel Angel Gordillo, esta oficina facilitará asesoramiento financiero integral a sus socios. Iberaval ofrecerá en La Rioja sus dos líneas de productos: avales financieros y avales técnicos.
A partir de ahora, el empresario riojano contará con un instrumento que ya ha demostrado su eficacia en Castilla y León y cuyo producto, el aval, ha demostrado ser una buena herramienta en el acceso a la financiación de más de 16.000 empresarios y autónomos castellanos y leoneses, especialmente en los momentos actuales.