A pesar de la mayor disposición de créditos para el tejido empresarial, los autónomos siguen teniendo problemas para acceder a la financiación. Esta situación, les está llevando a aumentar el endeudamiento privado, a asumir en cada operación riesgos muy elevados o al cierre de sus negocios por no poder disponer de créditos, de pequeña magnitud en la mayoría de los casos, para mantener su actividad.

Esta sequía crediticia sorprende aún más sabiendo que los autónomos y microempresarios representan el 20 por ciento de la población activa española. Nada menos que tres millones de personas conforman este colectivo en España.

Resulta un hecho irrefutable que los autónomos son los principales creadores de empleo de nuestro país. Son datos de la Asociación de Trabajadores  Autónomos -ATA- y del Ministerio de Empleo: autónomos y micropymes han suscrito la mitad de los 600.000 contratos indefinidos que se han firmado en España durante el año 2015 y  cerca de un millón de españoles tienen un puesto de trabajo gracias a este colectivo.

Ante estas cifras es de justicia reivindicar un mayor flujo de crédito para este colectivo. Resulta tan necesario como su propia existencia.

Así lo entendemos en Iberaval. El colectivo autónomo nos ha marcado el camino. Sus necesidades financieras supusieron el inicio de nuestra actividad hace 35 años, y hoy continúan siendo nuestro valor más relevante.

El 43 por ciento de nuestros 23.000 socios son autónomos. Sólo durante el pasado año, Iberaval respaldó financieramente a 615 empresas pilotadas por este colectivo por un importe global de 33,2 millones de euros. Este empeño supuso la creación o consolidación de 1.130 puestos de trabajo. En nuestra trayectoria acumulamos un importe financiado a autónomos cercano a los 100 millones de euros.

Queremos seguir sumando, promover nuevas iniciativas que continúen potenciando el colectivo autónomo. Durante este ejercicio hemos elaborado dos nuevos productos financieros, desarrollados en colaboración con la asociación de Trabajadores Autónomos -ATA-, que proporcionan créditos de hasta 50.000 euros en la mejores condiciones de coste y plazo.

A través de ellos, y tras solicitarlos presencialmente, vía internet o mediante cualquier entidad bancaria, un trabajador por cuenta propia podrá disponer de un aval de Iberaval en dos o tres días y conseguir la liquidez que necesite siempre que su proyecto sea viable.

No cabe duda: la relevancia del colectivo autónomo para nuestro desarrollo y el de nuestra economía es irrefutable. Es hora de mirarlos de frente. Es el momento de escucharlos, de atender sus reivindicaciones y necesidades y de colaborar en sus proyectos. Nosotros, lo hacemos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra Aviso Legal / política de cookies

ACEPTAR